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El crecimiento en ventas de la industria automotriz trae consigo un impacto ambiental innegable. Recientemente, Geely reportó haber cerrado el 2025 con 4.11 millones de unidades vendidas a nivel global. A nivel local, el mercado mexicano no es la excepción: de enero a mayo de 2026, la marca comercializó cerca de 20,000 vehículos, colocándose en el top 10 de ventas nacionales con un incremento del 283% interanuHaz clic aquí para editar.
Lejos de los reflectores habituales de la industria, la jornada comenzó con una ceremonia tradicional para pedir permiso a la tierra, en la que los asistentes se dirigieron hacia el oriente guiados por el sonido del caracol y el huehuetl (tambor).
El trabajo en Teotihuacán, una zona caracterizada por un clima semiárido donde la lluvia es escasa, requirió un enfoque específico. En lugar de plantar especies genéricas, la actividad se centró en la plantación de maguey, una planta típica de la región que resulta clave para la retención del suelo y la captación de agua. Los asistentes trabajaron directamente en la tierra, haciendo el tradicional "cajetito" para colocar los magueyes, esparciendo semillas y armando recubrimientos en el suelo.
La preservación de este entorno árido es importante no solo por la flora, sino porque este ecosistema da sustento a una fauna local diversa que incluye coyotes, águilas, serpientes y armadillos.
Dejando de lado las cifras de ventas, los datos concretos de estas acciones de sustentabilidad se traducen en la adopción de 4 hectáreas de terreno. A través de esta colaboración, se han plantado más de 3,000 árboles en la zona, lo que contribuye a la captura estimada de 36 toneladas de CO2