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Estamos en Centro Dinámico Pegaso, a quienes agradecemos el apoyo y facilidades con sus instalaciones, evaluando producto sin filtros, viajes patrocinados o conferencias de prensa. Hablaremos a fondo de Jetour T1 en su versión i-DM, la híbrida enchufable. No es cualquier chino: es un SUV compacto con tres motores (un 1.5 turbo de gasolina más dos eléctricos, uno para tracción y otro dedicado solo a recargar la batería) que entrega 342 hp y 388 lb-pie combinados.
La marca, propiedad de Chirey, llegó con un esquema de importación que ya sabemos que no funciona para volumen. Empezó con el pie izquierdo y arrastra la mala imagen de postventa de su casa matriz: Falta de refacciones, distribuidores que no entendieron el modelo de negocio y clientes varados.
La propuesta híbrida enchufable
Pero el producto hay que probarlo por lo que es. y lo que es, en esta primera impresión, es un vehículo que entrega lo que promete en el papel: una opción híbrida enchufable para quien busca eficiencia en ciudad sin renunciar del todo al motor de combustión. En México, donde las velocidades promedio en avenidas y vías confinadas rondan los 50-80 km/h, este tipo de arquitectura tiene sentido.
El motor térmico se encarga de las cargas altas y el eléctrico de lo cotidiano. En la prueba, el desempeño fue correcto: torque disponible desde abajo, suficiente para mover las casi dos toneladas sin drama y con una respuesta que recuerda a autos deportivos de hace 20 años, pero en un SUV. No es un cohete, pero tampoco se siente.
El diseño frontal es agresivo, cuadrado, con esa cara que emula líneas de Land Rover. Luces DRL con cuatro circulitos por faro que recuerdan a Porsche. En carretera, la gente se quita. Eso está bien. Pero hay que ser claros: esta versión i-DM es de tracción delantera, sin reductora ni sistema integral.
No es un todoterreno. Es una SUV de apariencia robusta para uso mixto urbano-carretera y, en el mejor de los casos, terracería ligera. Punto. Quien busque capacidad off-road real, que mire las versiones gasolina con XWD. Aquí no la tiene.
Por dentro, el aislamiento acústico es bueno. No hay ruidos molestos del tren motriz híbrido ni del turbo. La suspensión independiente (MacPherson adelante, multi-link atrás) filtra bien en asfalto liso, pero con el peso del paquete de baterías de 26.7 kWh se nota en baches y topes. México tiene calles en mal estado y altitudes variables; habrá que ver cómo envejecen los elementos elásticos y si el chasis resiste sin quejarse después de 20 o 30 mil kilómetros.
La asistencia de mantenimiento de carril es intrusiva, de esas que corrigen más de la cuenta. Las nanas electrónicas son muchas (12 ADAS, cámara 3D 540°, alerta de cinturón que literalmente no te deja avanzar hasta que te lo pongas). Algunas útiles, otras incómodas.
Eficiencia, equipamiento y precio
El consumo en modo híbrido se siente eficiente para ciudad. La autonomía eléctrica declarada es de hasta 150 km y combinada ronda los 1.300 km según ciclo NEDC (cifras optimistas, como siempre). En la prueba subimos pendientes y el sistema gestionó bien la energía, aunque perdimos un 5% de batería en un tramo corto.
El precio de introducción: 799.900 pesos.
Por la tecnología PHEV, el equipamiento (pantallas grandes, audio Sony, techo panorámico, cargador inalámbrico) y el desempeño, está en el rango adecuado. No es barato, pero tampoco inflado para lo que ofrece.
Foto: joseluisruiz.mx
El talón de Aquiles: postventa y confiabilidad
Ahora, el lado que no se puede ignorar. Jetour es una marca fundada en 2018. Técnicamente el producto es correcto y la plataforma i-DM funciona. Pero en México las marcas chinas han dejado un rastro largo de promesas incumplidas: distribuidores que cierran, refacciones que tardan meses y reventa que se derrumba.
Chirey, la casa matriz, tiene pésima fama en postventa. Muchos dueños de otras chinas (MG, Omoda, JAC y varias más) reportan en foros, Reddit y redes lo mismo: todo bonito los primeros 10-15 mil km, luego aparecen ruidos, problemas de turbo o electrónica y el servicio brilla por su ausencia. No es hate gratuito; es lo que ha pasado con varias que ya desaparecieron o dejaron clientes colgados.
El T1 i-DM tiene cosas buenas: potencia adecuada, silencio, eficiencia para el uso diario y un precio que compite. Pero el riesgo sigue siendo el mismo de siempre con estas marcas: ¿qué pasa cuando necesites una pieza, un servicio o una colisión? ¿Y en tres o cuatro años, cuando el mercado se llene de usados y nadie quiera comprar uno con historial de postventa dudosa?
En conclusión
En resumen, es un producto interesante que merece la oportunidad que le estamos dando en esta prueba. No lo compro por el simple hecho de que es chino, ni lo descarto por lo mismo. Lo evalúo por lo que entrega hoy y por lo que promete para mañana. El tiempo dirá si Jetour aprende la lección que Chery no ha aprendido en México: no basta con vender el auto; hay que respaldarlo.
Para el comprador mexicano que busca un híbrido enchufable con presencia y equipo completo, es una opción a considerar. Siempre y cuando sepa que está asumiendo el riesgo de la postventa.
Alejandro Konstantonis
Los Autocríticos – Autocriticos.com
Queremos agradecer a Centro Dinámico Pegaso por el uso de sus instalaciones.