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Por Autocríticos.
Si hay algo que distingue al Rally Maya México es que no parece una competencia normal. Es más bien un museo que se mueve lento, con mucho estilo, por las carreteras del sureste. Selva, pueblos, zonas arqueológicas, Mérida, Campeche, Valladolid… todo sirve de fondo para que autos con décadas encima sigan contando su historia kilómetro tras kilómetro.Aquí van seis de los coches que más se han dejado ver (y aplaudir) en distintas ediciones del rally, sin tanto aspaviento pero con todo el respeto que merecen.
Porsche 911 Targa
El clásico techo abierto con el arco antivuelco que todos reconocen. Motor bóxer de aire, 3.0 litros, entre 180 y 200 caballos. No es el más rápido hoy en día, pero la sensación de manejarlo sigue siendo de otra liga. En el rally ha ganado trofeos como “El Corazón Maya” y siempre levanta suspiros cuando pasa por las plazas.
Si hay algo que distingue al Rally Maya México es que no parece una competencia normal. Es más bien un museo que se mueve lento, con mucho estilo, por las carreteras del sureste. Selva, pueblos, zonas arqueológicas, Mérida, Campeche, Valladolid… todo sirve de fondo para que autos con décadas encima sigan contando su historia kilómetro tras kilómetro.Aquí van seis de los coches que más se han dejado ver (y aplaudir) en distintas ediciones del rally, sin tanto aspaviento pero con todo el respeto que merecen.
Porsche 911 Targa
El clásico techo abierto con el arco antivuelco que todos reconocen. Motor bóxer de aire, 3.0 litros, entre 180 y 200 caballos. No es el más rápido hoy en día, pero la sensación de manejarlo sigue siendo de otra liga. En el rally ha ganado trofeos como “El Corazón Maya” y siempre levanta suspiros cuando pasa por las plazas.
BMW 2002
El sedán compacto que le enseñó al mundo que BMW sabía hacer coches divertidos. Pequeño, ligero, con un manejo muy directo. En las etapas de regularidad del Rally Maya demuestra que no necesita 500 caballos para mantener tiempos perfectos entre curvas y tramos de terracería ligera.
El sedán compacto que le enseñó al mundo que BMW sabía hacer coches divertidos. Pequeño, ligero, con un manejo muy directo. En las etapas de regularidad del Rally Maya demuestra que no necesita 500 caballos para mantener tiempos perfectos entre curvas y tramos de terracería ligera.
Mercedes-Benz 250 S (W108)
Elegancia alemana de los sesenta en estado puro. Motor seis en línea de 2.5 litros y unos 130 caballos muy bien educados. Cómodo, sólido, ideal para tragarse kilómetros sin drama. En la ruta maya parece que siempre estuvo destinado a rodar entre haciendas y cenotes.
Elegancia alemana de los sesenta en estado puro. Motor seis en línea de 2.5 litros y unos 130 caballos muy bien educados. Cómodo, sólido, ideal para tragarse kilómetros sin drama. En la ruta maya parece que siempre estuvo destinado a rodar entre haciendas y cenotes.
Ford Model A
El abuelito del grupo. 40 caballitos, casi 105 km/h de máxima y una sencillez que enternece. Verlo avanzando tranquilo entre comunidades mayas es como si el tiempo se detuviera un rato. Representa perfecto esa idea del rally: no todo tiene que ser potencia, a veces basta con llegar y que te cuenten su historia.
El abuelito del grupo. 40 caballitos, casi 105 km/h de máxima y una sencillez que enternece. Verlo avanzando tranquilo entre comunidades mayas es como si el tiempo se detuviera un rato. Representa perfecto esa idea del rally: no todo tiene que ser potencia, a veces basta con llegar y que te cuenten su historia.
Jaguar E-Type
El británico que hasta Enzo Ferrari dijo que era el coche más bonito jamás hecho. Motor 4.2 de seis cilindros, 265 caballos, discos en las cuatro ruedas y una línea que todavía voltea cabezas. En el sureste se ve como en casa: un gran turismo clásico recorriendo caminos llenos de historia.
El británico que hasta Enzo Ferrari dijo que era el coche más bonito jamás hecho. Motor 4.2 de seis cilindros, 265 caballos, discos en las cuatro ruedas y una línea que todavía voltea cabezas. En el sureste se ve como en casa: un gran turismo clásico recorriendo caminos llenos de historia.
Rolls-Royce Phantom III
De los poquitos que existen (solo se hicieron 727). V12 de 7.3 litros de los años treinta, lujo a otro nivel. Parece una nave real rodando despacito entre palmeras y pirámides. Su sola presencia ya es un evento dentro del evento.
De los poquitos que existen (solo se hicieron 727). V12 de 7.3 litros de los años treinta, lujo a otro nivel. Parece una nave real rodando despacito entre palmeras y pirámides. Su sola presencia ya es un evento dentro del evento.
Más que ganar posiciones, el Rally Maya trata de eso: poner en movimiento piezas que podrían estar guardadas en un museo y dejar que convivan con el paisaje y la gente de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Cada edición es una mezcla rica de gasolina vieja, comida yucateca, artesanías y pláticas eternas sobre carburadores y carrocerías.
Y de paso, el rally siempre deja algo en las comunidades: sillas de ruedas por la Fundación Alejo Peralta, campamentos para niños con diabetes gracias a Fundación Oasis y bicicletas para que los morrillos lleguen a la escuela con Fundación Telmex-Telcel.
Al final, sales del Rally Maya con la idea clara: los coches clásicos no están muertos, nomás estaban esperando la ruta perfecta para seguir vivos.
Si te pica la curiosidad, échale un ojo a www.rallymaya.com. Ahí está todo.Nos vemos en la próxima edición, ojalá con el tanque lleno y el cronómetro en cero.
Y de paso, el rally siempre deja algo en las comunidades: sillas de ruedas por la Fundación Alejo Peralta, campamentos para niños con diabetes gracias a Fundación Oasis y bicicletas para que los morrillos lleguen a la escuela con Fundación Telmex-Telcel.
Al final, sales del Rally Maya con la idea clara: los coches clásicos no están muertos, nomás estaban esperando la ruta perfecta para seguir vivos.
Si te pica la curiosidad, échale un ojo a www.rallymaya.com. Ahí está todo.Nos vemos en la próxima edición, ojalá con el tanque lleno y el cronómetro en cero.
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