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La Ciudad de México volvió a vibrar con un rugido que parecía surgir de otra época. Desde temprano, los alrededores del Autódromo Hermanos Rodríguez se llenaron de familias, aficionados y curiosos que llegaban atraídos por el magnetismo del Gran Premio Histórico 2025, un evento que más que una competencia, fue un viaje en el tiempo. El aire olía a gasolina y a caucho caliente, mientras las gradas se teñían de colores y las cámaras buscaban capturar cada instante.
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Un origen que celebró la pasión por el motor

Hace poco más de una década, nació en la Ciudad de México una idea con sabor a tradición y amor por la velocidad: reunir en un solo lugar autos que marcaron épocas, que hicieron historia en pistas legendarias o que simplemente fueron el sueño de muchas generaciones.


Así surgió el Gran Premio Histórico, un evento inspirado en encuentros internacionales donde la herencia automotriz se respira en cada curva y cada rugido de motor. Desde entonces, cada edición ha sido una celebración vibrante que une a pilotos, coleccionistas y fanáticos en una sola pasión.
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La tradición que volvió a brillar

Este encuentro, nacido hace más de una década, volvió a cumplir su promesa de reunir a las máquinas más emblemáticas de la historia automotriz. Durante la jornada, el asfalto del Hermanos Rodríguez fue escenario de carreras que mezclaron la elegancia de los autos clásicos con la ferocidad de superdeportivos modernos. No se trató solo de exhibirlos, sino de verlos hacer lo que mejor saben: devorar curvas y estirar las rectas con el rugido de motores que parecían contar su propia historia.
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Leyendas sobre ruedas y figuras inolvidables

En su decimotercera edición, el evento ofreció un espectáculo difícil de igualar. Los paddocks se convirtieron en un santuario del motor, donde cada rincón revelaba una joya distinta: desde deportivos históricos que alguna vez brillaron en las pistas europeas hasta piezas únicas con décadas de restauración a cuestas. Entre las grandes atracciones, el público quedó hipnotizado con la potencia de un Bugatti Chiron, la silueta aerodinámica de un Koenigsegg Jesko y la presencia imponente de un Hennessey Venom F5, todos capaces de romper récords de velocidad. La jornada tuvo un momento especial con la aparición del ingeniero Carlos Peralta, figura clave en el impulso al automovilismo mexicano, quien compartió anécdotas, saludó a los fanáticos y se dejó ver entre las máquinas que tanto admira.
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Un paseo entre joyas del pasado

Pero el espectáculo no se limitó a la pista. En los alrededores de los paddocks, una imponente exhibición de autos clásicos y antiguos extendía la experiencia a un nivel casi museístico. Allí se encontraban desde sedanes elegantes de los años cincuenta, con cromados brillando bajo el sol, hasta bólidos de carreras que alguna vez levantaron polvo en circuitos legendarios. El público podía acercarse, observar cada detalle, tocar las molduras, oler la tapicería envejecida y conversar con sus orgullosos dueños, quienes narraban historias de rescates imposibles y restauraciones que tomaron años.
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La esencia de un día irrepetible

El Gran Premio Histórico 2025 no fue únicamente un evento para mirar autos: fue una experiencia sensorial completa. El estruendo de los motores retumbaba en el pecho, el aroma a combustible despertaba recuerdos dormidos y el calor del asfalto se mezclaba con el entusiasmo de miles de personas que compartían una misma pasión. Hubo momentos en que el tiempo pareció detenerse, especialmente cuando un clásico cruzaba la recta principal a toda velocidad, dejando tras de sí una estela de sonido y admiración.
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Un cierre que dejó huella

Al caer la tarde, cuando el sol comenzaba a teñir de naranja las tribunas, los motores se fueron apagando poco a poco, como si no quisieran decir adiós. Los asistentes se marcharon con sonrisas, fotos y videos, pero sobre todo con la sensación de haber sido parte de un capítulo único. El Gran Premio Histórico 2025 demostró que, aunque la tecnología avance y los autos eléctricos comiencen a dominar el futuro, el pulso de la historia late con fuerza cada vez que un motor clásico despierta y vuelve a conquistar el asfalto.
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Por Mau Cano

Imagina subirte a un auto y descubrir que el volante está del lado “equivocado”. Para cerca de un tercio de la población mundial, conducir por la izquierda es lo normal, una práctica común en 75 países como Australia, India o las Bahamas. Sin embargo, el 65% restante del mundo prefiere el lado derecho, como en Canadá, Brasil o gran parte de Asia continental. ¿Cómo surgió esta división en las carreteras? ¿Por qué algunos países se resisten al cambio? Embárcate con nosotros en un recorrido histórico, desde las calzadas romanas hasta las transformaciones viales modernas, para desentrañar el fascinante origen de estas diferencias.
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Foto por Mat Connolley

Raíces Antiguas: Los Romanos y la Mano Derecha

La conducción por la izquierda tiene raíces que se remontan a la antigüedad. Evidencias arqueológicas, como marcas de desgaste en caminos romanos, sugieren que los carros y carruajes circulaban por la izquierda. ¿La razón? La mayoría de las personas son diestras, y mantener la mano derecha libre permitía a los conductores sostener riendas, armas o saludar sin problemas. Esta práctica era especialmente útil en un mundo donde los caminos eran inseguros y un encuentro con desconocidos podía requerir desenvainar una espada.En la Edad Media, esta costumbre se reforzó. Los jinetes preferían circular por la izquierda para tener su mano dominante lista para la defensa, ya fuera en un duelo o una justa. Incluso montar un caballo era más fácil desde el lado izquierdo, lo que hacía natural mantenerse en ese lado de la carretera. Gran Bretaña, con su tradición de caballeros y caminos angostos, formalizó esta práctica en leyes de 1773 y 1835, extendiéndola a sus colonias como India, Australia y Hong Kong. Curiosamente, Japón, aunque nunca fue colonia británica, adoptó la conducción por la izquierda en 1872, influenciado por ingenieros británicos que construyeron sus ferrocarriles.

El Auge de la Derecha: Napoleón y las Carretas

La conducción por la derecha, en cambio, tiene orígenes más modernos. Uno de los principales impulsores fue Napoleón Bonaparte. Como zurdo, se dice que prefería circular por la derecha para mantener su mano izquierda libre, una táctica que también servía para diferenciarse de sus rivales británicos. Al expandir su imperio, Napoleón impuso esta práctica en Francia y territorios conquistados, como Italia, Alemania y Polonia, sentando las bases para la conducción por la derecha en Europa continental.En Estados Unidos, la conducción por la derecha se popularizó por razones prácticas. En el siglo XVIII, los agricultores usaban grandes carretas tiradas por varios caballos. Los conductores caminaban junto al caballo trasero izquierdo, usando su mano derecha para controlar las riendas. Circular por la derecha les permitía vigilar el tráfico opuesto y evitar colisiones. Con la llegada de los automóviles, Henry Ford consolidó esta práctica al diseñar el Model T con el volante a la izquierda, una decisión que influyó en la estandarización global de la conducción por la derecha, especialmente con la exportación masiva de autos estadounidenses.

Cambios Históricos: Suecia, Argentina y el Día que las Carreteras Giraron

A lo largo del siglo XX, varios países cambiaron de lado para alinearse con vecinos, facilitar el comercio o adaptarse a la estandarización automotriz. Dos casos destacados son Suecia y Argentina, con historias que ilustran la complejidad de estas transiciones.

Suecia: El “Dagen H” de 1967

El 3 de septiembre de 1967, Suecia vivió un momento histórico conocido como “Dagen H” (Día del Tráfico por la Derecha). Hasta ese día, los suecos conducían por la izquierda, una práctica heredada de su pasado. Sin embargo, con Noruega y Finlandia manejando por la derecha, las fronteras eran un caos, y los autos importados de Alemania o EE. UU. estaban diseñados para la derecha. Tras años de debate (y un referéndum en 1955 donde el 83% votó por mantener la izquierda), el gobierno decidió el cambio para mejorar la seguridad y la economía.
A las 4:50 a.m., el tráfico se detuvo. A las 5:00 a.m., todos los vehículos comenzaron a circular por la derecha. El proceso costó 120 millones de dólares, involucró cambiar 350, Ascensiones de señales de tráfico y repintar 370.000 kilómetros de marcas viales. La campaña de educación fue tan efectiva que el día del cambio hubo pocos accidentes, y Suecia se adaptó rápidamente.
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ROJO Conducen por la derecha; NARANJA Condujeron por la izquierda, ahora lo hacen por la derecha. AZUL Conducen por la izquierda; MORADO Condujeron por la derecha ahora lo hacen por la izquierda; VERDE Tuvieron diferentes normas. Mapa por NuclearVacuum

Argentina: El “Cambio de Mano” de 1945
En Argentina, la conducción por la izquierda era una reliquia de la influencia británica en sus ferrocarriles. Pero el 10 de junio de 1945, a las 5:55 a.m., el país cambió a la derecha para alinearse con Brasil, especialmente por la apertura de un puente transfronterizo. El cambio, ordenado por un decreto de 1944, incluyó pruebas piloto en ciudades como Buenos Aires y campañas masivas en radio y prensa. Los autos debían llevar carteles de “circular por la derecha” durante 50 días, y aunque hubo algunas multas por exceso de velocidad, la transición fue exitosa. El evento inspiró hasta una obra de teatro, “¡Cambio de mano..!”, reflejando su impacto cultural.
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¿Por Qué Persisten Ambas Prácticas?

Hoy, la división entre izquierda y derecha persiste por tradición, infraestructura y resistencia al cambio. Países como Reino Unido y Japón mantienen la izquierda por su legado histórico y la dificultad de un cambio masivo. Sin embargo, la globalización y la estandarización automotriz han llevado a más países a adoptar la derecha, con excepciones como Islandia, que cambió en 1968, y Samoa, que pasó a la izquierda en 2009 para importar autos más baratos de Australia y Nueva Zelanda.

Conclusión: Un Mundo de Dos Carriles

Manejar por la izquierda o la derecha es más que una cuestión de costumbre: es un reflejo de la historia, la política y la economía. Desde los romanos hasta los puentes modernos, estas prácticas han moldeado nuestras carreteras y culturas. La próxima vez que conduzcas en un país con un lado diferente, recuerda: no solo estás manejando al revés, estás siguiendo un camino trazado por siglos de historia.

Consejo para Conductores

Si viajas a un país con conducción por la izquierda, renta un auto automático para facilitar la adaptación, usa un GPS en el idioma y sistema de medidas local, y repite esta regla: “Siempre a la derecha” para evitar errores. ¡Buena suerte en la carretera!
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Por José Luis Ruiz

Aproximadamente el 65% de la población mundial conduce por la derecha, mientras que el 35% lo hace por la izquierda. Cuando pensamos en manejar del lado izquierdo, Reino Unido suele ser el primer país que viene a la mente, pero no es el único. Hay 75 países donde se conduce por la izquierda, incluyendo Japón, India, Australia y, sorprendentemente, algunos en América, como Guyana. De hecho, en la frontera entre Guyana y Brasil existe un curioso paso a desnivel vehicular diseñado exclusivamente para cambiar de carril al lado opuesto, un detalle fascinante que ilustra cómo las infraestructuras se adaptan a estas diferencias.
Más allá de la historia, las razones históricas que abordamos en este artículo o la eterna discusión sobre cuál es el lado "correcto" para manejar, quiero compartir mi experiencia personal al volante en un país donde el volante está del lado derecho y se conduce por la izquierda. ¿Qué se siente? Una sola palabra: raro.
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La primera vez: Un mundo al revés

Mi primera experiencia conduciendo del lado izquierdo fue en Reino Unido, y para añadirle un toque de emoción, ¡era un auto manual! Antes de subirme, mi cabeza estaba llena de dudas casi cómicas: ¿Los pedales estarán al revés? ¿La palanca de cambios seguirá un patrón diferente? Afortunadamente, la respuesta a ambas preguntas fue un rotundo no. Los pedales (embrague, freno, acelerador) están en el mismo orden, y el patrón de las velocidades es idéntico al de un auto con volante a la izquierda. Esto podría parecer una buena noticia, pero, en realidad, que no todo sea un "espejo" exacto genera cierta confusión.Por ejemplo, los pedales están en la misma posición, pero el espacio del auto es diferente. El reposapiés izquierdo es más pequeño, y hay un reposapiés a la derecha al que no estamos acostumbrados. En un par de ocasiones, pisé ese reposapiés pensando que era el acelerador, lo que me hizo creer que el pedal "se había puesto duro". Un momento de pánico innecesario, pero gracioso en retrospectiva.El verdadero reto llega con la palanca de cambios. Ahora usas la mano izquierda, y aunque el patrón es el mismo (primera a la izquierda, quinta a la derecha), la sensación de cambiar con la otra mano es desconcertante. Si normalmente piensas "primera hacia mí, quinta hacia afuera", ahora es al revés: primera hacia afuera, quinta hacia ti. No es un espejo perfecto, y eso confunde al cerebro.El resto del tablero —radio, aire acondicionado— sigue en el centro, pero ahora te queda a tu izquierda, lo que también requiere un ajuste mental. Cada vez que intentaba ajustar el volumen o el aire, mi mano derecha buscaba instintivamente algo que no estaba ahí
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Saliendo a manejar

Conducir del lado izquierdo no solo es un cambio técnico, sino una experiencia que altera tu percepción espacial. En Reino Unido, las calles estrechas, las glorietas constantes y las estrictas normas viales no facilitan las cosas. La mayoría de las carreteras son de un solo carril por sentido, lo que te obliga a ser preciso. Si a eso le sumas un auto manual, la experiencia puede ser abrumadora. Mi recomendación: renta un auto automático. Aunque sea más caro, te ahorrarás la mitad de la complejidad y, posiblemente, un rin o una llanta por algún roce con la banqueta.El primer día fue caótico. Conducía por carriles angostos, con conductores locales acelerados que no perdonan errores, y glorietas que parecían laberintos. Si no eliges el carril correcto, terminas en un lugar completamente diferente al que planeabas. Ese día terminé con un dolor de cabeza monumental, abrumado por la combinación de manejar al revés, leer señales en inglés y adaptarme a un entorno desconocido.Otro aspecto que me descolocó fue el cambio en la lógica de los carriles. En lugar de tomar el carril que normalmente elegirías, debes optar por el que, para nosotros, es el "sentido contrario". Esto requiere un esfuerzo consciente, especialmente en intersecciones o glorietas. En un par de ocasiones, me metí por error en el carril equivocado, lo que me valió miradas fulminantes de otros conductores. Mi consejo: grábate esta regla de oro: siempre a la derecha. Vueltas a la derecha, pegado a la derecha. Suena obvio, pero repetírtelo mentalmente ayuda a evitar errores.
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Saliendo a manejar

Conducir del lado izquierdo no solo es un cambio técnico, sino una experiencia que altera tu percepción espacial. En Reino Unido, las calles estrechas, las glorietas constantes y las estrictas normas viales no facilitan las cosas. La mayoría de las carreteras son de un solo carril por sentido, lo que te obliga a ser preciso. Si a eso le sumas un auto manual, la experiencia puede ser abrumadora. Mi recomendación: renta un auto automático. Aunque sea más caro, te ahorrarás la mitad de la complejidad y, posiblemente, un rin o una llanta por algún roce con la banqueta.El primer día fue caótico. Conducía por carriles angostos, con conductores locales acelerados que no perdonan errores, y glorietas que parecían laberintos. Si no eliges el carril correcto, terminas en un lugar completamente diferente al que planeabas. Ese día terminé con un dolor de cabeza monumental, abrumado por la combinación de manejar al revés, leer señales en inglés y adaptarme a un entorno desconocido.Otro aspecto que me descolocó fue el cambio en la lógica de los carriles. En lugar de tomar el carril que normalmente elegirías, debes optar por el que, para nosotros, es el "sentido contrario". Esto requiere un esfuerzo consciente, especialmente en intersecciones o glorietas. En un par de ocasiones, me metí por error en el carril equivocado, lo que me valió miradas fulminantes de otros conductores. Mi consejo: grábate esta regla de oro: siempre a la derecha. Vueltas a la derecha, pegado a la derecha. Suena obvio, pero repetírtelo mentalmente ayuda a evitar errores.

Pequeñas trampas cotidianas

Los estacionamientos y los drive-thrus fueron otro desafío. Estoy tan acostumbrado a acercarme a la máquina de boletos o al drive-thru desde el lado izquierdo que, al hacerlo desde la derecha, siempre terminaba demasiado lejos. Más de una vez tuve que abrir la puerta y estirarme como contorsionista para alcanzar la máquina o recoger mi pedido. Estos pequeños detalles, aunque graciosos, suman al estrés inicial.Además, si el país usa el sistema imperial (como Reino Unido), las señales de velocidad están en millas por hora, no en kilómetros. Configurar el GPS en millas y en inglés (si lo hablas) te ahorrará la traducción mental constante, que puede saturar tu cerebro. Créeme, al final del día, mi cabeza estaba agotada de procesar tantas novedades
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Rojo: Manejan por la izquierda Azul: Manejan por la derecha Gráfico por Benjamin D. Esham

Consejos para sobrevivir (y disfrutar) la experiencia

Si planeas conducir en un país donde se maneja por la izquierda, aquí van algunos consejos prácticos:
  1. Renta un auto automático: Simplifica la experiencia y reduce el estrés, especialmente si no estás acostumbrado a cambiar velocidades con la mano izquierda.
  2. Configura el GPS en el sistema local: Si el país usa millas, ajusta tu GPS a millas y, si es posible, en el idioma local para evitar traducciones mentales.
  3. Lee las reglas viales básicas: Familiarízate con las normas, especialmente en glorietas o intersecciones, para evitar sorpresas.
  4. Mantén la calma: Si te equivocas de carril o ruta, el GPS te sacará del apuro. Evita maniobras bruscas.
  5. Siempre a la derecha: Repite esta mantra para no terminar en el carril equivocado.
  6. Practica en zonas tranquilas: Si puedes, elige un área con poco tráfico para tus primeras experiencias al volante.
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Maneja y disfruta

¿Sabías que la razón por la que algunos países manejan por la izquierda tiene raíces históricas? En la Inglaterra medieval, los caballeros cabalgaban por la izquierda para tener la mano derecha libre y desenvainar su espada en caso de un ataque. Esta tradición se mantuvo en el Reino Unido y se extendió a muchas de sus antiguas colonias, como Australia y Hong Kong. En contraste, Napoleón impuso el manejo por la derecha en Francia y sus territorios, influenciando a gran parte de Europa y América

Manejar del lado izquierdo es una experiencia que combina confusión, retos y, eventualmente, satisfacción. No es cosa del otro mundo, pero requiere paciencia y práctica. Al final, lo mejor es no sobrepensar y simplemente lanzarte a la aventura. Con un auto automático, un GPS bien configurado y una mente abierta, estarás navegando las calles como local en pocos días. Y quién sabe, tal vez incluso extrañes la emoción de manejar "al revés" cuando regreses a casa.
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Por: Federico Borbolla
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No son durables e iluminan poco.

¿Qué es mejor un foco halógeno, xenón o LED?
En él comentaba que el foco LED hoy en día permitió “democratizar” la iluminación. Otorgando una luminosidad generosa, con un amplio rango de tonos (temperaturas de color amarillo, azul o blanco) y un extenso espectro de potencias de iluminación que van desde muy bajos lúmenes hasta los 4,000. Después de esto recibí varios mensajes de diferentes usuarios, teniendo algunas dudas. Por ejemplo, si adquirir o no un LED de bajo costo, o si lo recomendaba. Es por ello que en esta ocasión, estimado lector, quise abordar el tema y darte mi punto de vista respecto a esto, vayamos al análisis.
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El LED como única alternativa


Si se van cambiar los focos del auto y se tiene como única opción lámparas LED. Hay que aclarar que existen varias opciones de calidad en el mercado. Sin embargo, el LED barato por ser muy económico, no cumple con lo que promete, en diversas ocasiones ni siquiera dura la mitad de lo que te ofrece y mucho menos te ayuda a iluminar adecuadamente el camino.


Calidad
Al ser un producto asequible, un LED de este tipo no tiene la mejor condición. Por ello se deben elegir focos LED que sean altamente desarrollados, desde el iniciode su manufactura hasta la entrega final al usuario.
Lo recomendable es adquirir focos que estén certificados en calidad por la Economic Commissionfor Europe (ECE) y por la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE International).


El precio
Al reducir los costos en la fabricación, se tiene por consecuencia un producto de bajo precio y por endeun foco, que no cumple con los estándares mínimos de iluminación, durabilidad y desempeño.
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¿Cuál es la mejor opción?

Estar dispuesto a pagar un precio adecuado por un producto de calidad, durabilidad y que cumpla lo que te ofrece un foco LED. Te ahorrará muchos dolores de cabeza, pues evitarás cambiar focos constantemente y a la larga ayudarás a tu bolsillo, pues si bien el desembolso puede sentirse fuerte al principio. Un focoLED de calidad, no da problemas, es robusto y ofrece una luminosidad de primera.

El Plan B

Si la economía no permite adquirir unas luces LED de calidad. En el mercado existen opciones de halógeno que tienen un desempeño muy similar al LED, con una mayor capacidad de iluminación y que aparte nodeslumbra a otros conductores. Normalmente tienenun color de luz muy cercano al LED, en realidad ni notas la diferencia, y son fáciles de instalar pues son compatibles con el sistema original del vehículo.

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A cerca del Autor:


Federico Borbolla
Ha trabajo en diversas empresas de iluminación, actualmente es director general en OSRAM México. Es experto en el mercado de postventa automotriz en México con más de 27 años de experiencia.
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