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Honda de México celebra el quinto aniversario de la NAVi, el pequeño gran modelo que llegó a sacudir la movilidad urbana mezclando la facilidad de uso de un scooter con el espíritu juguetón de una motocicleta.

Desde su aterrizaje en el país, se convirtió en una alternativa divertida, accesible y extremadamente práctica para la vida diaria, ganándose un lugar entre miles de usuarios de todas las edades.

En estos años, la NAVi no solo creció en popularidad, sino también en relevancia. En 2022, Honda inició la exportación del modelo producido en la planta de El Salto, Jalisco, hacia Estados Unidos, un logro que reafirma la calidad del trabajo hecho en México.

A ello se sumaron nuevas opciones de color y personalización para atender la demanda de un público que cada vez busca más estilo y carácter en su motocicleta
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Durante Expo Moto 2023, la firma presentó la paleta de colores metálicos que vestiría a la NAVi 2024, un paso más en la tendencia de personalizar y hacer única cada unidad.

En su esencia, la NAVi ha destacado por un diseño compacto, gran eficiencia de combustible y una accesibilidad que la vuelve ideal para jóvenes, estudiantes, emprendedores o cualquier persona que esté dando sus primeros pasos en el mundo de las dos ruedas.

La tecnología HET (Honda Eco Technology) ha sido clave para su rendimiento, convirtiéndola en una de las favoritas del entorno urbano.
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Jonathan Casillas, líder nacional de Marketing y Nuevo Modelo de la división de Motos en Honda de México, lo resume así:

“La NAVi ha marcado un antes y un después en la movilidad urbana del país, demostrando que la innovación accesible puede transformar nuestra forma de movernos.
Agradecemos la confianza de nuestros motociclistas y seguiremos creando productos que inspiren libertad y movilidad para todos”.

El crecimiento de NAVi también ha impulsado la expansión de la división de motocicletas Honda en México.

La marca cuenta hoy con más de 200 distribuidores y 8 POWERHOUSE a nivel nacional, espacios dedicados a ofrecer una experiencia integral, acercar la gama completa de motocicletas y atender a una comunidad de motociclistas que sigue creciendo.
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La leyenda

El Ford Mustang Cobra Mystic es uno de esos autos que parecen diseñados para que la gente voltee, se detenga y pregunte:
“¿Qué demonios es eso?”

Lanzado en 1996 como edición especial del SVT Cobra, este Mustang pasó a la historia como el primer vehículo de producción en Estados Unidos con pintura cromaflair, una tecnología tan avanzada que parecía ciencia ficción.
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La pintura.

El color Mystic no era un simple acabado especial: era un revestimiento desarrollado por Flex Products, subsidiaria de la mismísima NASA, utilizando pigmentos ópticos que refractaban la luz para generar un efecto cambiante.

Bajo el sol, la carrocería podía pasar de verde esmeralda a púrpura profundo, con reflejos cobrizos y azulados, dependiendo del ángulo. Tan exclusiva era esta pintura que Ford tenía que rastrear cada gota, limitar su distribución y hasta exigir números de serie para evitar falsificaciones.
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Bajo el cofre.

El Cobra Mystic montaba el V8 4.6L DOHC de 305 hp, un motor que marcó el salto hacia la era modular de Ford. Pero más allá del desempeño, lo que lo volvió un unicornio moderno fue su producción limitada a solo 2,000 unidades, todas numeradas y certificadas por SVT, lo que hoy lo coloca entre los Mustang más codiciados de los 90.
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Curiosidades que lo hacen todavía más especial

Cada litro de pintura Mystic costaba miles de dólares, y Ford solo permitió su uso en reparaciones si el dueño demostraba que el auto era auténtico.

La pintura era tan compleja que un panel repintado sin autorización era suficiente para que un coleccionista rechazara el coche.

El Mystic fue la antesala de los aún más raros Mystichrome de 2004, que además cambiaban de color ¡también en el interior!

El proceso de aplicación requería una cabina especial y técnicos entrenados, ya que la pintura reaccionaba diferente dependiendo de la temperatura, humedad y nivel de luz.

El Mystic es uno de los pocos Mustang cuyo valor ha ido subiendo sin freno, especialmente las unidades con bajo millaje o completamente originales.
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Más que un Mustang, el Cobra Mystic es un fenómeno: un muscle car futurista adelantado a su época, un experimento visual único y un recordatorio de cuando Ford decidió hacer algo simplemente porque sí podían… y porque sabían que nadie lo olvidaría.
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Por: Equipo de Los Autocríticos

En el vibrante estado de Morelos, donde la historia se entrelaza con la modernidad, se celebró este fin de semana la vigésima segunda edición del Morelos Classic Show, un evento que ha consolidado su lugar como uno de los encuentros más emblemáticos para los amantes de los autos clásicos en México. Del 8 al 9 de noviembre de 2025, la Ex Hacienda de Temixco se transformó en un museo viviente de ruedas y motores, atrayendo a miles de entusiastas, coleccionistas y familias. En Los Autocríticos, exploramos la rica historia de este evento, su esencia, los participantes destacados de este año y el contexto cultural que lo enmarca, recordándonos por qué el automovilismo clásico sigue siendo un puente entre generaciones.
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Orígenes y Evolución: De un Pequeño Encuentro a un Ícono Nacional

El Morelos Classic Show surgió en 2004 como una iniciativa modesta de la Asociación Mexicana del Automóvil Antiguo Capítulo Morelos A.C. (AMAA Morelos), impulsada por la necesidad de crear un espacio dedicado a la preservación y admiración de vehículos históricos en la región. Inspirado en la tradición de shows automovilísticos en México, que datan de la era dorada de los rallies y exposiciones en los años 50 y 60, este evento nació para unir a coleccionistas locales y promover la cultura del automóvil antiguo. Desde su primera edición, ha crecido exponencialmente, pasando de unas decenas de exhibidores a más de 400 vehículos en sus mejores años, como en 2023.A lo largo de sus 22 ediciones, el show ha enfrentado desafíos, incluyendo la pandemia de COVID-19, pero ha mantenido su continuidad anual, adaptándose con protocolos de seguridad y ediciones híbridas. Esta resiliencia lo ha posicionado como uno de los eventos más longevos en su categoría en el país, evolucionando de una simple exhibición a una "fiesta del automóvil" que incorpora elementos temáticos, como aniversarios de modelos icónicos (por ejemplo, los 75 años de la Combi Volkswagen en esta edición). Su historia refleja el auge del coleccionismo en México, donde el interés por autos clásicos ha crecido un 20% en la última década, según datos de la Federación Mexicana de Automóviles Antiguos y de Colección.
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El Número de Edición: La 22ª, un Hito de Madurez

La edición de 2025 marca la vigésima segunda vez que este evento ilumina las calles y jardines de Temixco. Desde su inicio en 2004, las ediciones se han realizado de forma consecutiva, con hitos como la 18ª en 2021 (post-pandemia) y la 20ª en 2023, que atrajo récord de asistentes. Esta longevidad no es casual: la AMAA Morelos, en colaboración con el Ayuntamiento de Temixco y la Secretaría de Turismo de Morelos, ha invertido en infraestructura y promoción, convirtiéndolo en un pilar turístico que genera millones en derrama económica local cada año.
De Qué Va: Más que Autos, una Experiencia Integral

En esencia, el Morelos Classic Show es una exhibición dinámica de autos clásicos (con más de 30 años de antigüedad), deportivos, de colección y motocicletas, donde los vehículos se agrupan por categorías para facilitar la apreciación. Pero va más allá: es un festival familiar con música en vivo, zonas de comida típica morelense, un bazar de antigüedades y pabellones temáticos como "El Hombre y su Máquina". Los asistentes pueden interactuar con dueños de vehículos, votar por premios y disfrutar de un ambiente pet-friendly (mascotas con correa son bienvenidas). La entrada general ronda los $300 MXN, con descuentos para niños, haciendo accesible esta inmersión en la historia automovilística. No se trata solo de admirar chasis relucientes; es revivir eras pasadas, desde muscle cars estadounidenses hasta elegantes europeos de posguerra.

Participantes Destacados de Este Año: Una Constelación de Pasión

En la edición 2025, participaron más de 400 vehículos, con coleccionistas individuales y clubes como Cuernavochos Club, Club Vintage El Hombre y su Máquina, y Rally Maya México liderando la exhibición. Destacaron autos icónicos como Volkswagens clásicos en honor a su aniversario, Mustangs restaurados y motocicletas Harley-Davidson vintage. Aliados como Hertz y autoridades locales apoyaron la logística, mientras que entusiastas de Morelos, Ciudad de México y Puebla trajeron piezas únicas. Familias y turistas completaron el panorama, con un enfoque inclusivo que atrajo a novatos y veteranos por igual. Premios se otorgaron en categorías como "Mejor Conservado" y "Más Original", celebrando el esfuerzo de restauradores apasionados.

Nuestros 5 Favoritos: Joyas que Robaron el Espectáculo

Entre la multitud de vehículos exhibidos, el equipo de Los Autocríticos seleccionó cinco que capturaron nuestra atención por su estado impecable, rareza y encanto histórico. Estos no solo representan la diversidad del evento, sino que encarnan historias únicas del automovilismo. Aquí van nuestros destacados, con un enfoque en una característica típica o especial de cada uno:

​1. Combi VW T1 de Primera Generación: Esta belleza en tonos turquesa y blanco, con su parabrisas dividido icónico, parece salida directamente de los años 60. Su característica más típica es el motor refrigerado por aire montado en la parte trasera, un diseño ingenioso que le permitía una distribución de peso equilibrada y una fiabilidad legendaria en terrenos variados, convirtiéndola en el símbolo por excelencia de la contracultura hippie y las aventuras familiares. En el show, destacaba por su restauración meticulosa, con detalles como el emblema VW en perfecto estado y rines personalizados que evocan su era dorada.
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2 Ford Galaxie 1963
: Un clásico americano en rojo vibrante, con llantas y rines que gritan autenticidad de la época, este Galaxie 500 impresiona por su presencia imponente en el césped de la hacienda. Una característica especial es su opción de motor big-block V8 (como el 390 o incluso el 427 en versiones de alto rendimiento), que lo hacía un rey en las pistas de NASCAR, ofreciendo potencia bruta y un rugido que definía el muscle car pre-muscle. Su estado en el evento era tan pulcro que parecía listo para una competencia de elegancia, recordándonos el lujo full-size de Ford en la era Kennedy.
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3 Renault 12: Este ejemplar rojo, con el cofre abierto mostrando su mecánica impecable, lucía como si acabara de salir de la agencia, a pesar de sus décadas. Una característica típica es su tracción delantera y suspensión independiente, un avance innovador para su tiempo (producido de 1969 a 1980), que le otorgaba un manejo ágil y eficiente en combustible, ideal para familias en mercados emergentes como México, donde se ensambló localmente. En el Morelos Classic, su condición "recién sacado de casa" destacaba entre los europeos, con detalles como el emblema Renault intacto y un interior que olía a nuevo.
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Pontiac Trans Am (Rojo): Un muscle car de los 80 en rojo burdeos, con líneas angulares y un estado impecable que lo hacía resaltar contra el fondo histórico de la hacienda. Aunque no se vendió oficialmente en México (siendo importaciones raras), su característica especial es el "Screaming Chicken" (el águila en el cofre), un decal icónico que simbolizaba potencia y rebeldía, respaldado por motores V8 como el 5.0L que entregaban hasta 190 hp en modelos base. Este Trans Am, con sus faros pop-up y spoiler trasero, parecía listo para una película de acción, atrayendo miradas por su rareza local.
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Pontiac Trans Am (Negro): El hermano oscuro de la generación de los 90, en negro reluciente y con un diseño aerodinámico que grita velocidad, este ejemplar también llegó como importación no oficial a México, pero su condición era de museo. Una característica típica es su sistema de inyección electrónica y el motor LT1 V8 (en versiones posteriores), que ofrecía un equilibrio entre performance y eficiencia, con aceleraciones de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos, haciendo eco de su herencia en el mundo de las carreras como el IMSA. En el evento, su pulido impecable y líneas futuristas lo convirtieron en un favorito para los fans de los pony cars.
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El Contexto: En el Corazón del Renacimiento Automovilístico Mexicano

Este evento se da en un contexto donde México emerge como un hub global de automovilismo, con un mercado de autos clásicos valorado en cientos de millones de dólares y eventos como el Gran Premio de la Ciudad de México impulsando el interés. En Morelos, conocido por su clima templado y herencia histórica, el show fomenta el turismo sostenible, atrayendo visitantes post-pandemia en un momento de recuperación económica. Además, resalta temas como la sostenibilidad en el coleccionismo, con un creciente enfoque en restauraciones ecológicas. En un mundo dominado por vehículos eléctricos, el Morelos Classic Show recuerda el romance del motor de combustión, uniendo comunidades en una era de transición automotriz.En Los Autocríticos, celebramos eventos como este que mantienen viva la esencia del automovilismo.

¡Esperamos la edición 23 en 2026! Si asististe, comparte tus fotos en nuestras redes.